MermiStar
Cíbola es el paraíso para la perversión y tiene una sola reina, la Señorita Q. Su imperio se extiende por la parte más oscura del internet y se filtra por algunas grietas de la realidad en un pueblo escondido de la mano de Dios.
En el Estado de México es conocimiento popular el hecho de que en San Elías «El brumal», matan gratis.
Y aunque su trabajo es llevar la gracia y compasión de Dios, allá a dónde se le pida, Aarón no oculta su renuencia a mudarse.
No es que después de tres divorcios, una nariz rota y una severa llamada de atención, le quede alguna mejor opción.
Lhagvasüren ha rogado por meses a la diócesis que le envíe un sacerdote para que la comunidad en la que ha trabajado no se caiga a pedazos, no después de reunir hasta el último de los feligreses y hacerlos cooperar entre sí. No sabe que está a punto de convertirse en una niñera glorificada.
¿Que puede ser peor para un negocio que opera en las sombras que un sacerdote que se niega a permitir que su comunidad sea engullida por la oscuridad?