NeniiiD
Veinte años después, volvieron a mirarse.
El tiempo había cambiado sus vidas, les había dado familias, hijos y un apellido que defender. Pero hubo algo que jamás consiguió borrar.
Una promesa que nunca se cumplió.
Una carta que nunca quemó.
Y un amor que aprendió a sobrevivir en silencio.
Porque hay personas de las que uno puede alejarse.
Pero hay miradas que nunca dejan de encontrarte.