lvsdiangelo
Jude había olvidado por completo a este hombre, y eso que Edson Álvarez era difícil de olvidar.
Bueno, olvidar no sería la palabra correcta. Más bien, simplemente había dejado de pensar en el hombre que había saltado frente a él, de manera literal y retórica, para defender a su compañero de equipo cuando pensó que Jude lo había insultado. Al menos, eso era lo que él se repetía todos los días.
Pero su teoría de indiferencia se desmorona frente a sus narices el día en que vuelven a coincidir en una gala de patrocinadores en Londres. Entre miradas cargadas de reproche fingido por parte del mexicano, indirectas venenosas frente a sus conocidos y la estúpida necesidad de demostrarle al otro que su existencia no interesa al otro, ambos descubren que lo único peor que ignorarse es tener que soportarse en la misma habitación durante cinco horas seguidas.