KSJ_554
Entre el creciente pánico y la abundante preocupación, verlo allí de pie, estando libre de cualquier peligro, logró calmar a su atemorizado corazón.
Sus piernas se movieron a base del instinto, mientras que sus brazos lo rodeaban en busca de presenciar su calidez. Enmedio del bullicio de la gente, para el hombre que había sufrido una sensación que no se comparaba a ninguna otra, tenerlo en ese fuerte abrazo significaba más de lo que podía describir.
-¿Señor Joo?
-Abrázame.