Gaby2526
Para Dahira, Dan es el peligro más tentador; un hombre prohibido que la cuida como nadie nunca lo hizo.
Para Dan, cada mirada de Dahira es una tortura. Sabe que dejarse llevar por el deseo no solo es una falta a su deber, sino una condena: la está engañando, la está utilizando para acercarse a su objetivo, y por último, sabe que al final de la historia ella terminará odiándolo.
Dan y Dahira descubrirán que el mayor peligro no es el enemigo que acecha en la oscuridad, sino el hombre que duerme en la habitación de al lado. Y mientras el peligro los observa en las sombras, la atracción entre el protector y la protegida se vuelve una fuerza incontrolable, porque en ese mundo de secretos dónde las apariencias engañan, los corazones son el daño colateral.