Krissy_65
Aceptarlo fue una decisión nacida de la necesidad; quedarse, un acto del destino.
La fama de la familia Ishigami los precede, y la reputación del hijo mayor como un enigma incontrolable ahuyentó a todos antes que a él. Pero Gen llega como la última luz al final del pasillo. Con la delicadeza propia de su naturaleza y una empatía sin reservas, el omega no ve a un niño difícil, sino a un alma fracturada buscando desesperadamente dónde resguardarse de la tormenta.
Pero en la casa Ishigami, el pasado pesa en cada rincón, y el Señor Senku es el guardián de una distancia infranqueable. Conforme Gen se convierte en el remanso de paz para el pequeño, la tensión entre él y Senku se vuelve inevitable, volviéndose un hilo invisible que los atrae en medio del silencio.
¿Es posible sanar las heridas de un niño sin terminar entregándole el alma a la mirada indescifrable de su padre?