Daantexz
Draco, abrumado por sus nuevas responsabilidades y por las consecuencias de cada decisión tomada durante la guerra y en su vida, comete un acto impulsivo.
En un momento de vulnerabilidad, apunta su varita hacia sí mismo. Los peores pensamientos lo invaden: la culpa por cada error, por cada elección fallida, lo empuja al borde de la muerte. Convencido de que no existe otra salida, cuando por fin empieza a pensar con claridad, ya es demasiado tarde.
Su varita brilla.
Lo último que ve es un rayo de magia verde. Un verde que, en el fondo, había anhelado durante demasiado tiempo.
Sin saberlo, emprende un viaje sin regreso. Uno que comienza en la tienda de túnicas de Madam Malkin, con su primer encuentro con Harry Potter.
Draco Malfoy no tiene ningún plan para revivir ocho años de su vida. Pero sí tiene una meta: evitar el regreso de Voldemort. Lo que no esperaba era que, cuanto más tiempo pasara, más metas se acumularan.
Cuando se da cuenta, está hundido en un sinfín de responsabilidades que él mismo se ha impuesto. Entre ellas, Potter.
Harry estaría a salvo. Sería más feliz de lo que jamás fue en su primera vida.
Draco se encargaría de eso.