lexii_outside
La guerra terminó.
La Legión se disolvió como concepto activo. Algunos regresaron a la vida civil; otros quedaron suspendidos en ese limbo incómodo entre "héroes" y "personas normales".
Nicolo nunca fue soldado.
Él se quedó donde siempre tuvo sentido: la cocina, ahora transformada en un pequeño restaurante comunitario para sobrevivientes y refugiados de ambos lados del mar.
Después de la guerra, el silencio pesa más que cualquier arma. Sasha ya no sabe qué hacer con un mundo que sigue girando cuando tantos se quedaron atrás. Sin hambre y sin rumbo, entra a un pequeño restaurante y se sienta en la mesa más alejada, convencida de que no merece nada más que eso.
Nicolo no le hace preguntas.
Solo cocina.
Y Sasha sigue viva, pero ya no es la Sasha de antes.