Nadie deberia tocar lo que es suyo, nadie deberia estar cera y respirar de su hombre... pero nadie entendía, siempre habia valientes que se olvidaban quien era él, pero estaba feliz de recordarles que nadie debe acercarse a su león.
Veinticinco días.
Veinticinco historias.
Un diciembre lleno de almas que se encuentran, se pierden o simplemente... Se reconocen.
Cada relato vive en su propio universo; algunos huelen a chocolate caliente, otros a despedidas bajo la nieve.
Pero todos comparten algo... El destino.