vallingham
Jude siempre creyó que olvidar era una decisión.
Hasta que un día descubrió que también podía ser una enfermedad.
Hay recuerdos que desaparecen primero: dónde dejaste las llaves, qué desayunaste, el nombre de un desconocido. Después se van los lugares, las fechas, las voces... y, si la enfermedad sigue avanzando, también pueden desaparecer las personas que más amas.
Por eso comenzó a escribir.
En un cuaderno azul fue dejando todo aquello que temía perder: quién era, quiénes eran sus amigos, cómo sonaba la risa de Erling, la forma en que lo miraba cuando creía que nadie estaba observando y el amor que construyeron juntos a pesar de todos los obstáculos.
Porque, si algún día despertaba sin recordar nada...
Necesitaba que alguien le contara su propia historia.
Y, sobre todo, necesitaba volver a enamorarse del hombre al que prometió no olvidar jamás.