javierconejo69
Marea de Obsidiana
Norman creció escuchando dos verdades.
La primera: que la Orden de la Marea existía para contener al océano.
La segunda: que la Gran Maestre Evelyn era eterna.
La vio por primera vez a los diez años. La ve ahora, a los veinte, y es idéntica. La misma armadura negra, la misma piel que no envejece, la misma mirada que ha visto hundirse a cien generaciones de caballeros. Todos en la Orden la veneran. Norman la ve como algo que ya no es del todo humano.
Y tenía razón para temer.
La Marea ha vuelto.
No es una tormenta. Es el mar mismo que se ha vuelto negro como obsidiana líquida. Y cuando toca a un caballero, no lo mata. Lo convierte. Su armadura se funde con su piel, su juramento se retuerce y se levanta de nuevo, ya no como hermano, sino como un demonio de cristal negro con su mismo rostro.
Y entenderá por qué Evelyn dejó de envejecer el día que hizo el juramento de detener ese mar.
Porque nadie que detiene a la Marea de Obsidiana puede seguir siendo humano.