xoxocell
Jisung tiene novio, una vida aparentemente ordenada y una reputación de niño bien que cuida como si fuera oro. Pero todo se desmorona cuando Minho, su nuevo vecino -tatuado, atrevido, y con flow de calle- aparece en el edificio. Lo que comienza como un juego de miradas y excusas se convierte en una adicción clandestina que arde entre paredes compartidas, excusas baratas y gritos ahogados.
Para disimular, Jisung lo llama "su primo"... pero lo que hacen entre sábanas no tiene nada de familiar. Mentiras, deseo, celos y sexo sin reglas marcan esta historia donde lo prohibido no solo tienta: domina.
¿Hasta dónde se puede mentir para no perder lo que más te prende?