Fernandaolivaz
Solvenaryth, año 1371.
Un reino hermoso y próspero por fuera, podrido y opresivo por dentro. La Iglesia lo controla todo. El pecado se paga con sangre... y las mujeres que desobedecen a sus maridos pierden la cabeza frente al pueblo.
Aeris de Solvenaryth, la princesa de dieciocho años, vive bajo el peso de un destino que no eligió. Su padre, el rey Benedictus, ya ha decidido su futuro: el matrimonio con el príncipe Hannes. Ella lo detesta. La única libertad que le queda es la que encuentra entre las paredes de la iglesia, donde ayuda en silencio y se aferra a su fe.
Allí está Calix.
Sacerdote de veintitrés años. Alto, de mirada intensa y fe verdadera. Un hombre que ha dedicado su vida a Dios... hasta que ella aparece.
Al principio son solo miradas.
Luego, miradas robadas.
Después, algo mucho más peligroso.
Lo que comienza como una atracción prohibida se transforma en obsesión. Calix, el hombre que juró pureza, empieza a corromperse por el deseo. Y Aeris, aunque no lo admite del todo, también siente cómo ese secreto la arrastra hacia algo de lo que no podrá escapar.
En un reino donde el pecado se castiga con la muerte, amar al hombre equivocado no es solo un error.
Es una condena