MaryG1231
«En un mundo que no entiende la verdad, tú eres mi realidad.»
En mi mundo, la intimidad siempre ha sido un contrato, una transacción fría; y el amor... el amor era solo una moneda de cambio que nunca me pertenecía del todo.
Por mi posición, por el peso de esta corona de cristal que llevo, nunca me atreví a arriesgarme. Sabía que si abría la puerta y me equivocaba, el daño sería una serie de catástrofes irreparables que me afectarían en todas las proporciones. Un final del que no se vuelve.
Así que elegí el miedo.
Me rodeé de gente, pero por dentro... me sentía tan solo que dolía respirar.
Hasta que la conocí.
No buscaba mi nombre, buscaba mi alma.
Sus manos me tocaron con la firmeza de quien sostiene algo frágil para que no se rompa; sus besos eran suaves como la seda, un bálsamo para mis grietas, y su presencia me llenaba de una paz que antes solo encontraba al perderme en mis propias melodías.
Ella no es un secreto que escondo, es el refugio donde finalmente puedo descansar.
Con ella, por primera vez, el ruido del mundo se apagó.
Ella me ha dado lo que pasé media vida buscando y ya no me atrevía a soñar:
Un amor sincero.
Un amor recíproco.
Un amor real.