Mooonligh07
No siempre el mundo nos da lo que deseamos, y muchas veces, aunque suene falso, le caemos como el culo al universo, generando que este haga hasta lo imposible por destruirnos. Ozana creía que tenía la suerte de ser una de esas personas, ya que siempre despertaba por las noches deseando que su cabello brillará más, que su abdomen fuera más plano e incluso anhelaba con todo su ser parecerse a las "perfectas" amigas de su hermano, de cabelleras largas y brillantes. Pensaba que nada podía ser peor que tener un estría en el trasero, nada, hasta que sucedió... el día que dejó de creer en la fragilidad del mundo.
«Bienvenidos a la historia de la pequeña perra que terminó con el sufrimiento de muchos»