Joss_MQ
Cuenta la leyenda que, hace mucho tiempo, el Sol le pidió matrimonio a la Luna.
Tenía miedo de lo que podría suceder, decidió pensarlo. Sabía que, si aceptaba, el Sol explotaría de felicidad; pero si decía que no, se apagaría de tristeza. Desde entonces, cada eclipse es el Sol preguntándole a la Luna si finalmente ha tomado una decisión.
Pero, después de siglos de espera, se les concedió una última oportunidad.
La Luna renacería en el Reino de las Sombras y el Sol en el Reino de la Luz. En esa nueva vida tendrían que encontrarse, reconocerse y luchar por estar juntos. Sin embargo, había una condición: si no lograban encontrarse antes de que terminara su tiempo, la Luna sería separada del Sol para siempre.
Así fue como la Luna y el Sol renacieron como Max Hatter, príncipe del Reino de las Sombras, y Luis Madrigal, príncipe del Reino de la Luz.
Durante diez mil años, ambos reinos habían mantenido una frágil tregua para que las nuevas generaciones pudieran crecer lejos de la guerra. Una tregua construida sobre reglas que nadie se atrevía a romper: los Oscuros debían casarse con otros Oscuros. Los habitantes de la Luz jamás debían mezclarse con los del reino enemigo.
Y Max y Luis conocían perfectamente esas reglas.
Lo que ninguno de los dos sabía era que algunas historias están destinadas a repetirse.
Porque, cuando el Sol y la Luna vuelven a encontrarse, ni diez mil años de paz, ni dos reinos enfrentados, ni las reglas más antiguas serán suficientes para impedir que el amor vuelva a elegirlos.
¿Quién diría que una tregua de diez mil años terminaría por romperse... por un amor que ha logrado atravesar los siglos?