StarlightDragon
Jimin Park, uno de los más estrictos y temidos profesores de la universidad de Oxford en Inglaterra. Era atractivo, si, sus hombros anchos y abdomen corpulento fácilmente podrían hacer pasar a un profesor de neurociencias por un jugador de fútbol americano. Era repudiado por toda la universidad, inclusive por quienes ni siquiera tenían nada que ver con su campo laboral. Su actitud egocéntrica y arrogante eran el incentivo más grande a que nadie quisiera tenerlo como profesor, pero su pared llena de reconocimientos a nivel internacional era la única razón por la que sus clases siempre estaban atiborradas de alumnos (los cuales a mitades del primer año del doctorado terminaban huyendo de sus fauces). En otras palabras, el profesor Park era una patada en los huevos... o en los ovarios, según sea el caso.
Alina Clark, por otro lado, era una estudiante de primer año. Había obtenido su título en psicología hace poco y ahora lo único en lo que podía pensar era en poder doctorarse en neurociencias y comenzar a llenar la pared de su futuro consultorio de todo tipo de diplomas relacionados al campo de la psicología. Si se le pudiera describir en una sola palabra, sin duda sería "Azúcar" su cabello castaño y levemente esponjado atenuaban las finas facciones en su rostro, su piel tan fina parecía de porcelana y su personalidad sin duda era todo lo contrario a Park.
Si ambos fueran alguna bebida, sin dudas ella sería un Frappuccino de Moka, con crema, azúcar extra y un bote entero de chispitas de colores, mientras que Jimin sería un expreso cargado y sin azúcar. Vaya contraste, ¿no?
Y para dos personas que ni siquiera sabían de la existencia del otro, el destino les jugaría una extraña... si, muy extraña jugada.