dolcepear
- Te me quedas viendo raro, güerito... ¿te pasa algo?
- No me pasa nada, hormi. Solo no me gusta verte así.
A Brian le toma exactamente dos segundos desplomarse cuando ve a Armando llorar. Sostenerlo en brazos, acariciarle el cabello y ser el hombro donde limpia sus lágrimas siempre ha sido su papel favorito y su castigo más grande.
Porque Armando lo busca para protegerse del mundo antes de irse al Olympiacos. Y Brian se traga cada "te amo" por pánico a romper lo único que les queda, repitiéndose en silencio la misma estrofa una y otra vez:
Yo quisiera ser ese por quien tú te desvelas y te desesperas...