byak0o
Hudson lleva demasiado tiempo caminando por el mundo, ajeno a la prisa de los mortales y acostumbrado a observar la vida desde una distancia infranqueable. Para él, los días son un eco repetido hasta que una noche, en medio de la tormenta de Avoriaz, cruza caminos con Connor. Entre ellos siempre ha existido una fricción constante, una danza de amor y odio tan feroz como inevitable.
Sin embargo, la rutina de ese frágil equilibrio se quiebra cuando Hudson descubre una verdad devastadora: Connor, atrapado en la finitud de su juventud, ha acariciado la idea de apagarse antes de tiempo.
Incapaz de soportar el vacío de perderlo, Hudson toma una decisión desesperada. Por amor, está dispuesto a renunciar a todo lo que es y a los siglos que carga en la espalda, buscando la manera de fundirse con la mortalidad para morir a su lado. Es un sacrificio absoluto. Lo que ignora es que el humano ha cambiado de opinión por completo. El mismo que un día quiso rendirse ahora lo ama tanto que está dispuesto a cruzar el umbral prohibido, deseando atrapar la eternidad con tal de tenerlo para siempre y no dejarlo solo.
Un amor tan ciego que ambos están dispuestos a despojarse de su propia naturaleza, solo para salvar al otro de la soledad.