Akemmi_wkl
Crecí creyendo que el mundo era una vitrina segura, pero la seguridad es solo una ilusión que el dinero compra por poco tiempo.
El nombre de Tomasz llegó a mis oídos como una nota discordante en una sinfonía perfecta; una sombra que se alargaba sobre mi familia mientras nosotros seguíamos brindando en copas de cristal.
No fue un estruendo lo que rompió mi realidad, sino el silencio cómplice de quienes debían protegerme.
He pasado de los salones de baile a los pasillos de un infierno elegante, donde la piel tiene precio y la voluntad es un estorbo.
Aquí, Tomasz reina con una calma que aterra. No busca una mujer, busca quebrar la última pieza de orgullo que me queda. Entre la elegancia del vicio y la crudeza de mi nueva realidad, la pregunta no es cómo terminé aquí, sino en qué me convertiré bajo la mirada de un hombre que disfruta viendo cómo me agrieto.