Lista de lectura de marciaroja
4 stories
Saga White. Rescátame by becky_towers
becky_towers
  • WpView
    Reads 321,714
  • WpVote
    Votes 20,846
  • WpPart
    Parts 20
Saga White. Rescátame. Nick decide poner punto y final a su relación con Ruth, por lo que regresa a su vida anterior. Por su lado, Ruth intenta superar lo sucedido con Rubén a su modo, sin afrontarlo y dejándolo pasar. Ambos quieren pasar página, lo que no saben es que si están destinados a estar juntos no importa donde se escondan que volverán a encontrarse. ¿El amor que se tienen será suficiente para olvidar todo lo ocurrido? ¿Dejará Rubén que Ruth haga su vida? Descúbrelo en la última entrega de Saga White.
Saga White. Perdóname. by becky_towers
becky_towers
  • WpView
    Reads 491,274
  • WpVote
    Votes 31,513
  • WpPart
    Parts 25
Tras la primera parte Saga White. Enamórame, os traigo la continuación. Ruth se aleja de Nick, igual que hizo de Rubén. Huye de nuevo para olvidar el daño que este nuevo hombre, el cual se había metido bajo su piel, le había hecho sin piedad. Nick intenta solucionar su vida, lo único que desea es recuperar a Ruth, pero no será nada fácil. Primero deberá encontrarla. ¿Conseguirá Nick descubrir donde se encuentra Ruth? ¿Lo perdonará si se encuentran? ¿Y qué pasará cuando nazca el pequeño? ¿Hará que Nick cambie de parecer y deje de perseguir a Ruth? Todo eso y mucho más podrás descubrirlo en esta nueva entrega de la Saga White. Deja que Nick te enamore.
Saga White. Enamorame by becky_towers
becky_towers
  • WpView
    Reads 548,571
  • WpVote
    Votes 3,998
  • WpPart
    Parts 4
Primera entrega de la Saga White. Ruth huye de un pasado que la dañó demasiado, tanto que reniega del amor. Desconfía por completo del sexo masculino, lo que la ha hecho cambiar sus relaciones respecto a los hombres. Nick llega como cliente del hotel donde Ruth trabaja. Lo que en un principio pensaron que tan sólo se trataba de una atracción física mutua, se convierte en algo más intenso. Aún así, uno quiere más que el otro, pero el pasado y los secretos harán que la posible relación no sea nada fácil. ¿Llegará Nick a conseguir romper la coraza que Ruth ha creado en su corazón? ¿Podrá Ruth volver a amar a alguien y confiar en los hombres? Descrúbrelo en la Saga White. Enamórame.
Jefe, quiero un hijo suyo © by ElenaPugaPascual
ElenaPugaPascual
  • WpView
    Reads 5,642,933
  • WpVote
    Votes 273,704
  • WpPart
    Parts 25
"Jefe, quiero un hijo suyo" Sí, sé que no es lo mejor para decir cuando conoces a tu jefe por primera vez, pero ¿Qué culpa tengo yo de que él tenga unos genes tan buenos? Si él no fuese tan imponente, sexy y atractivo mi fiebre no me habría hecho actuar así, pero no, tiene que ser el hombre más impresionante que he visto en la vida. Y claro, va mi fiebre y se alía con mi libido gritándome a medio pulmón que me estoy haciendo vieja, que ahora que acabo de cortar con mi prometido, por haberme puesto los cuernos en mi propia cama, me llenaré de arrugas y viviré sola con 40 gatos y dos periquitos con complejo de Romeo y Julieta: Se muere uno, se mata el otro. Y eso no puede pasar. No, No. Me niego. Mi sueño siempre ha sido ser madre joven, mi primer hijo tiene que nacer antes de que yo cumpla 27, es decir, que tiene que ser fecundado en 3 meses. ¡Imposible! Me grita la Grecia inteligente. ¡Genes increíbles a estribor! Contesta la Grecia febril. Y decidme ¿Qué otra cosa podía hacer yo al ver esos genes hechos para mis hijos a menos de 3 metros? ¿No me odiarían mis hijos si no tienen consigo esos genes para ellos y se enteran de que fue por culpa mía, porque no me atreví a luchar por los genes que se merecían? ¿Qué pasa si mi hija tiene una nariz enorme o tiene facilidad para engordar al comer helado por mi culpa? No podía ser, asique cuando me habló y mi yo febril tomó el control, solo pude ser sincera. Jefe, quiero un hijo suyo. Vaya sorpresa me llevé cuando, en vez de mirarme por encima del hombro, ignorarme y congelarme con la su fría mirada como supuestamente el CEO "No estás a mi altura, así que ni te hablo, ni te miro" haría, aceptó. Aunque no me desmayé hasta que, sonriéndome de manera arrogante, dijo que una de las condiciones sería engendrar a nuestro hijo por el medio tradicional: Teniendo sexo. ¿Quien dijo que yo era gafe? El futuro lo dirá, nena