DarknessJnn
Selene ha aprendido a convivir con cosas que nadie más parece notar.
Voces en habitaciones vacías.
Pasos en casas silenciosas.
Y esa sensación constante de que algo la observa incluso cuando no hay nadie.
No es la primera vez.
Antes de mudarse a aquella nueva casa en el campo, ya ocurrían episodios similares. Su hermana menor incluso lo repetía con naturalidad inquietante: "otra vez". Como si aquello fuera parte de su vida cotidiana.
Pero Selene no lo ve como algo normal.
Lo carga.
Lo esconde.
Lo sostiene en silencio mientras intenta mantener a su familia unida después de una tragedia que nunca se dice en voz alta: la herida de su primo, su huida, y la culpa que quedó suspendida entre todos ellos como una mancha invisible.
Por eso se mudaron.
Por eso intentan empezar de nuevo.
Pero hay lugares que no permiten los comienzos.
En la nueva casa, aislada y rodeada de campo, los mismos fenómenos regresan con más fuerza. Sueños donde una niña aparece con su rostro. Susurros que parecen aprender su nombre. Presencias que no se comportan como fantasmas, sino como algo más inquietante: algo que intenta ocupar su lugar.
Selene, la mayor, la responsable, la que no puede permitirse romperse, comienza a dudar de su propia mente.
Porque si lo que ve es real... entonces nunca estuvo sola.
Y si no lo es...
entonces algo dentro de ella siempre lo estuvo viendo por ella.