Androomedaa
Grace Hart nunca imaginó que su vida, aparentemente perfecta, pudiera resquebrajarse tan silenciosamente, acompañando a Carlos Sainz por los circuitos del mundo, se había acostumbrado al ruido de los motores, a las sonrisas frente a las cámaras y a la estabilidad de una relación construida con paciencia y complicida, Carlos era atento, leal, seguro... alguien con quien cualquiera pensaría en un futuro sin sobresaltos.
Pero en ese mismo paddock, entre luces artificiales y noches interminables, estaba Charles Leclerc.
Al principio, Grace no sabe en qué momento exacto ocurre, no hay un instante claro, ni una chispa evidente, solo miradas que duran un segundo de más, conversaciones nocturnas que se vuelven refugio, silencios cómodos que dicen más que cualquier palabra, Charles, compañero de equipo de su novio, tiene todo aquello que Grace nunca se atrevió a admitir que anhelaba, una sensibilidad escondida bajo la disciplina, una melancolía familiar, una forma de mirarla que la hace sentirse vista de verdad.
Grace lucha contra el, se repite que ama a Carlos, que no puede traicionarlo, que no debe confundir cercanía con deseo, Charles, por su parte, también tiene una vida estable junto a Charlotte, una relación que desde fuera parece sólida, ambos saben que lo que sienten está mal... y aun así, cada noche parece empujarlos un poco más cerca del abismo.
Cuando el riesgo de ser descubiertos se vuelve inevitable, ambos tendrán que elegir, confesarlo todo y asumir el dolor que causarán, o enterrar para siempre a los amantes de la noche, condenándose a vivir con la duda de lo que pudo haber sido.