Cuando tu vecino es un dios griego digno de ser alabado como se merece y deseas desesperadamente hablar con él, no se te ocurre otra cosa que llamar a su puerta y pedirle sal.
El era aclamado por todas las adolescentes. Ella era necia. El era irritante. Ella buscaba aventura a su vida. El buscaba olvidar un error del pasado. Pero aquella habitación fue la unica testigo de su amor.
AUTORA: @Agus_Jimenez