LauraMer
Eran las 3 de la madrugada. Acababa de llegar. Olivia Muñoz estaba parada frente a la puerta del baño; tenía algo importante que hablar con él. Se sentía nerviosa, dudando si él estaría de acuerdo con lo que estaba a punto de decirle.
Cuando pensaba en como abordar el tema, escuchó un ruido extraño desde adentro. Agudizó el oído y entonces lo entendió. Se estaba... dando placer.
Los jadeos y gemidos llegaban uno tras otro, como martillazos crueles en su pecho. El dolor se expandió como una marea; sentía que se ahogaba en la angustia, incapaz de respirar. En realidad, ese día era su aniversario de bodas. Llevaba cinco años casada con él y nunca habían tenido intimidad.
¿Prefería hacerlo el solo antes que tocarla?
Conforme su respiración se aceleraba, Adrián dijo bajito, extremadamente cauteloso:
-¡Pau...!