katgelfe
A veces me pregunto si alguna vez he soñado, porque por más que quiera recordarlo en mis pensamientos solamente habitaban las pesadillas. El dolor y la desesperación. La culpa y la agonía. Se habían llevado mi inocencia y con ella mis ganas de abrirme hacia el mundo.
Es extraño, ¿verdad? Podía hablar, pero simplemente preferí callar. Guardar a lo que mi corazón se estaba aferrando para que no pudiera ver la luz o el mañana. Pero creo que el mundo se apenó de mi desgracia y me lo envió a él. A mi ángel. Podía verle únicamente en mis sueños, y a pesar de que su rostro fuera como una foto desgastada, sentía una cálidez inexplicable.
Por una vez no me sentía perdida en mis pesadillas.