ShionSland
Un retoño nació del pecado de dos ángeles. El Cielo se alarmó, las alarmas sonaron, los sonidos eran principalmente murmullos, las murmuraciones eran malintencionadas, las malas intenciones destruyeron el alma de los amantes y estos abandonaron al retoño.
Aniel fue el nombre que se le fue dado al producto del pecado y él -irónicamente- se convirtió en el ser más puro del Reino de los cielos. Tal era su pureza que su cabello era completamente blanco y sus ojos de un azul que se confundía con el plata por su clareza.
El niño creció entre grandes alabanzas y demasiadas atenciones por los mayores cargos. Eso lo rodeo de envidias, celos, hipocresía y rencores que lo dejaron en completa soledad a tal punto que veía su existencia tal y como los susurros lo llamaban ''la fuente de desgracia y corrupción''.
Así comenzó su vida, siendo un ser único y extremadamente poderoso pero sin ningún propósito mas que aquel impuesto en él: ser el Señor de los Cielos.
Pero nadie contó con que una misión al mundo terrenal le haría conocer a Dalkiel Beliar Eurynome, un joven demonio que toma mucho interés en él y en su ''incorruptible'' ser y que no tardará en recibir su propia misión.