Las personas creían que las estrellas eran fruto del amor entre el Sol y la Luna.
Halía era la que brillaba con luz propia durante las largas noches. Elena era la que iluminaba los días.
El encuentro entre las dos fue accidental, casi perfecto.
Primer amor... ¿Acaso eso no es una de las cosas más bellas del mundo?
Este no es el caso de Niza, cuyo sufrimiento durará por toda la eternidad.
¿Dalai tendrá que vivir con el remordimiento de rechazar a su amado?