femme_noir
Lo que está vedado ejerce una fascinación letal. ¿Qué sucede cuando el hombre que jamás debiste anhelar se convierte en el único capaz de quebrarte y, al mismo tiempo, en el único al que no puedes dejar de perseguir al ser tu consorte?
A su alrededor, las salidas se clausuran. Familias enteras se confabulan para apartarlos; enemigos ocultos compran voluntades, corrompen autoridades y levantan barreras dondequiera que intentan rozarse. Las amenazas se disfrazan de consejos; las prohibiciones se transforman en advertencias; cada encuentro enciende una nueva represalia.
Cuando los convierten en piezas de un tablero manejado por linajes poderosos, pactos corruptos y rivales dispuestos a incendiarlo todo, cometen el peor error: dejan de huir. Entonces estalla la verdadera cacería. Deslealtades, extorsiones, acechos, acuerdos clandestinos, manipulación, dominio, desquite. Falsedades capaces de arrasar generaciones. Adversarios que conocen sus heridas y personas dispuestas a convertir cualquier sentimiento en un arma.
Pero hay algo que nadie comprende todavía: la tentación proscrita no se desvanece al resistirla. Se intensifica. Se vuelve insensata, salvaje, demoledora.
Hay anhelos reprimibles, obsesiones ocultables, enemigos aniquilables. Pero existen atracciones que, una vez despiertas, transforman lo vedado en la única razón para acercarse. Y esta vez, quizá el verdadero peligro no sea enamorarse. Quizá sea descubrir cuánto están dispuestos a devastar -y a sacrificar- para no separarse.