CorsiLili
Hace tiempo que me abandonó el poder de controlar mi cuerpo, mis movimientos. Ahora todo está artificialmente relleno, es decir, esencialmente vacío. Nada ni nadie pueden cambiar lo que pasó, y debo resignarme a aceptar el futuro que de serie me viene implantado. Un futuro dependiente; lleno de retos que ahí estarán, esperando a ser retados (como su propio nombre pide a gritos), pero que mi ser rechazará, arrastrado por la ausencia de una fuerza mayor que la voluntad: la motivación... Pero en medio de este panorama, surge una posibilidad de resistencia a lo evidente, de esperanza, de cambiar (ya no el destino, sino el pasado). Y como todo, se encuentra artificialmente relleno, es decir, esencialmente vacío.