tulip018253
Lucero encontró a Jason sentado en el comedor, con las botas sobre la mesa y un libro abierto apoyado en el pecho. Parecía dormido, pero sus ojos se entreabrieron apenas cuando ella se acercó.
-¿Estás leyendo...? -Lucero entrecerró los ojos para ver la portada-. ¿En serio?
Jason se llevó un dedo a los labios sin moverse del todo.
-Shh. Si le dices a Dick, se reirá. Si le dices a Tim, lo analizará. Y si se lo dices a Damian, directamente me apuñala.
Lucero ignoró el dedo y le sacó el libro suavemente, como si se lo quitara a un gato enojado.
-"Orgullo y Prejuicio". Interesante elección rojito.
Jason se incorporó, estirándose con un gruñido e inclinándose para quitarle el libro a la muchacha.
-Está bien escrito- se defendió.
-Es un clásico -corrigió ella.
-Dije lo que dije -murmuró él, cruzándose de brazos.
Lucero hojeó unas páginas, con una sonrisa ladina.
-¿Qué te gusta más? ¿Elizabeth Bennet o el dramón que se arma Darcy solito?
-No me gustan los tipos ricos que no saben hablar con la gente -respondió Jason, mirándola fijo-. Me gustan los personajes que aprenden a dejar de hacerse los duros.
Lucero levantó la vista muy lentamente.
-Ah. Con razón te gusta.
Jason se atragantó con aire -¿Perdón?.
-Digo, te identificas. -Lucero se encogió de hombros-. Mucho orgullo, un poco de prejuicio... y cero comunicación emocional.
-Yo comunico -dijo Jason, indignado.
-Claro. -Ella cerró el libro y se lo devolvió, golpeándole el pecho con él-. A balazos.
Jason la siguió con la mirada mientras ella caminaba hacia la puerta.
-¿Y tú que se supone que lees? -preguntó con un tono entre desafío y curiosidad.
Lucero sonrió sin girarse.
-Libros que me ayuden a levantar muertos. O a entender a los vivos... aunque eso último es más difícil.
-¿Y yo en cuál categoría entro? -disparó Jason.
Lucero se detuvo, lo miró por encima del hombro con picardía y dijo:
-Eso todavía no lo decidí.