LuisEduardoCalderonR
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Y ahi estaba yo, en una cabina de un manicomio con una camisa de fuerza atada a mi cuerpo y una mujer frente de mi, que en mi sano juicio la llamaria hermosa, para despues matarla, y poder sentir su sangre recorriendo por mis dedos, esa sangre calida, sabor a corrosibo que tanto me gustaba...bueno que tanto me gusta.