¿Alguna vez te pusiste a observar lo bellas que se ven las personas cuando le sonríen a su teléfono distraídas? Y si lo hiciste ¿Qué pensaste? ¿Estarán enamoradas? ¿Le estarán contando una buena noticia? ¿Vídeos de gatitos? Jamás lo averiguaremos.
Una pequeña anécdota de colectivo que, créanme o no, me sucedió de verdad.