sokiiiipss
Ella tenía miedo de conocer un mundo nuevo, pero aquel miedo desapareció cuando sus ojos se cruzaron con los de aquel niño.
En un pequeño pueblo chileno, en un liceo público, Maia Castillo conoce a Gaspar Astorga.
Gaspar ha pasado toda su vida con el corazón cerrado. Él sabía muy bien que si se abría hacia una persona, solo permitiría que el dolor entrara a su vida. Por eso, su personalidad risueña y graciosa han sido su mayor soporte. Está acostumbrado a realizar tonteras junto a sus amigos, y sacarle una sonrisa a una persona nunca ha sido un problema. Sin embargo, nunca pensó que algún día su mayor prioridad sería sacarle una sonrisa todos los días a una niña.
La alegría y motivación de Maia han sido sus mayores fuertes durante su vida. Siempre vivió rodeada de cariño. Aunque habían problemas, siempre supo como salir adelante y liberarse de ellos. Pero, el problema que más quiso evitar , fue del que nunca pudo liberarse: el amor.
Ambos se niegan rotundamente. Dicen que no se toleran, que no se gustan, pero muy al fondo saben que sus corazones solo laten por el otro.