sami20081229
Liverpool, 1945. La guerra ha terminado, pero para Mía Adeline Vane, la verdadera batalla apenas comienza.
Heredera de una de las familias más antiguas de Inglaterra, Mía ha pasado toda su vida aprendiendo las reglas de un mundo que decide todo por ella: a quién sonreír, qué callar, con quién casarse. Pero ninguna regla la preparó para la noche en que los ojos de un extraño cruzaron un salón lleno de gente y se quedaron fijos en ella, como si ya la conociera. Como si ya la hubiera elegido.
Maikol Grimaldi no es un pretendiente más. Es el heredero de un imperio que se construye con secretos, sangre y silencio, un hombre que jamás ha necesitado pedir nada porque siempre encuentra la forma de tomarlo. Y ahora la quiere a ella.
Entre las dos familias hay más que una diferencia de clase: hay una advertencia que nadie se atreve a decir en voz alta, un pasado que ninguno de los dos conoce todavía, y un peligro que crece cada vez que se acercan. Mía tiene un mundo que proteger. Maikol tiene un imperio que heredar. Y ninguno de los dos está dispuesto a soltar lo que ya considera suyo.
Porque algunas cadenas no se rompen. Se aceptan.
Ella no era suya, pero su corazón siempre lo fue.