lunaventrue
Estos cuentos y poesías son de su pertenencia. Ahora regresan a ti, como un cuervo veloz en busca de su presa. Recuerdo como unas voces me susurraban sin parar entre las noches más delirantes con insomnio. Y así hizo el camino de este libro, con la sed de las horas más solitarias, con mis ojos aguados de tanto veneno.
La poetisa es el eco de las ganas que usted tiene, de su andar entre todos y entre nadie, de sus lágrimas nuevas. Con sus versos puede hacer una nave para volar entre las pasiones que aún no han muerto. Todo es como un juego, pero que ya nadie recuerda, como el descanso infinito de las tragedias que adornan las flores entre las criptas con su mágico tesoro enterrado.
Cada una de estas palabras -tus palabras- viene del agujero de los tiempos, de los misterios. Eso es la poesía: Un espejo mirándose a otro espejo.
Ahora, cuando empieces a guiarte con tu intuición mirando al ser humano sus verdades y sus miedos, convertiremos el poema en un martillo y construiremos vida en lo muerto.