JAM-TEX
Elian avanzaba entre las sombras como si cada paso fuera una sentencia. El viento arrastraba polvo y ceniza a su alrededor, pero él no se detenía; sabía que el final lo esperaba, inevitable, como un eco que llevaba escuchando desde hacía demasiado tiempo. Su mirada, antes llena de vida, se había vuelto un espejo roto donde solo sobrevivían fragmentos de lo que fue.