Lenoc2017
Salí de casa, y prevalecía aun en mi mente la preguntan inversa de la vida. -Allí estabas, irradiante y hermosa, como todas las mariposas mañaneras que resaltan en un rocío, esperando pacientemente aquel envidiado y privilegiado vehículo de salida-
¿Por qué no fue ella?... Me pregunte incansablemente cada segundo, tratando de entender el destino en el cual me sentía inconforme.
Pasaban los minutos, y seguía allí contemplando su belleza singular y aquellos ojos grandes y brillantes, velados por oscuras y largas pestañas. Su rostro como el marfil, se exaltaba en mi memoria mientras procesaba la belleza de su copioso encanto.
¿Por qué no fue ella?...