No creo en el amor.
No me voy a enamorar.
No quiero ser esclavo de un sentimiento sobrevalorado.
Mis pensamientos son claros y seguros hasta que mi vida da un giro inesperado y la veo, tan linda y dulce que sin darme cuenta, se convierte en mi éxtasis de adicción
Siempre sentí que mi vida era aburrida.
No destacaba en clase y tenía mi grupo de amigas. Aún así, me gustaba estar sola, escribiendo o leyendo alguna novela.
Pero todo cambió un día.
Exactamente un lunes.