AkaiHana2
Excepcionalmente dotado hasta su propio perjuicio, el príncipe Cecil siempre había encontrado la vida sorprendentemente mundana. Un día cualquiera, su vida tomó un giro inesperado cuando se comprometió con la señorita Bertia, la hija del primer ministro. Este compromiso, sin embargo, estaba lejos de ser típico.
-¡Príncipe Cecil! Debo confesar... ¡soy la villana de esta historia! -la declaración de Bertia fue sorprendente. Afirmaba tener recuerdos de su vida pasada, donde había sido la antagonista en un "juego otome". Su ambición más grande era destacar como villana y, así, lograr que anulen su compromiso. Sin embargo, a pesar de sus planes para diversas fechorías, sus intentos siempre resultaban fallidos.
¿Será que su prometida, que aspira a dominar la maldad con estilo, simplemente está equivocada en sus esfuerzos?