En un mundo mágico donde solo dos personas del sexo opuesto tienen el mismo poder, y debo decir, no todos tienen poderes, Stella deberá aprender a soportar su falta de poderes en una casa de huérfanos llena de ellos.
Los sentimientos y las relaciones cambian, y nadie lo sabe mejor que Paulina Bennet.
Desde enamoramientos hasta traiciones de grandes amigos, en esta historia ella batallará consigo misma decidiendo que hacer en estas situaciones.
Jonathan Lawrence.
Ese es el nombre de quien he elegido seguir.
Y lo he elegido por una razón; tiene dos hilos rojos, y ambos se dirigen hacie direcciones opuestas.