Daimar_06
Lucifer siempre creyó que su verdadera caída no fue por orgullo, sino por amor. El pecado de amar lo qué había más allá del borde de la gracia, de amar lo prohibido con una intensidad que las cenizas del Infierno nunca pudieron apagar.
Se había acostumbrado al silencio de su palacio. Se había resignado a que la soledad fuera su única corona. Por eso, cuando Lilith regresó, el mundo debería haber recuperado su color. Debería haber sido un milagro.
Sin embargo, la figura que lo observa desde las sombras es un rompecabezas cuyas piezas no terminan de encajar. Es ella... y no lo es.
Tiene su rostro, pero todo lo demás se siente como una distorsión. Esta versión de Lilith es mucho más delgada, de una fragilidad afilada que casi corta el aire. Su cabello ya no es el velo que él recordaba, sino un oleaje de rojo profundo con puntas negras que mueren en sus hombros, tan extraño como hipnótico. A pesar de las inconsistencias y de esa mirada que parece esconder una frecuencia desconocida, Lucifer se obliga a ignorar la duda. Se repite a sí mismo que es el tiempo el que la ha moldeado de nuevo, que el vacío del exilio la cambió.
Sabe que es ella. Tiene que ser ella. Porque si no lo es, significaría que el Infierno ha encontrado una forma de torturarlo que ni siquiera el Rey es capaz de resistir: darle exactamente lo que ama, pero en el cuerpo de un extraño.
O; Lilith regresa, pero no es ella realmente ¿O sí?
Nota: ¡La imagen de la portada NO me pertenece, créditos a su increíble autor! ( ◜‿◝ )♡