Renacer en silencio-harco
Draco se sentó en la fría banca de piedra, con la mirada perdida en el lago. Su reflejo en el agua le devolvía la imagen de un joven, pero roto, con profundas ojeras y un semblante abatido. La guerra había terminado, pero su batalla interna continuaba. Hasta que aceptó la invitación, y su vida cambió, comenzando de nu...