-¿Me podría dar un poco de leche?-pregunté acercándome hacia el-
-Con gusto, pero para eso tendrías que ponerte de rodillas y buscarla por ti misma-dijo arqueando una ceja-
«Ella lo quería demasiado pero siempre era rechazada. Por él. Porque él no la quería. Olive no sabía que Ansel escondía un profundo secreto que ella jamás imaginó. Y nadie podía saberlo. Era peligroso. Él era un hombre lobo»