MaiteSB
Katsuki Bakugo es un piloto profesional de motos, famoso por su talento brutal y su carácter explosivo. Vive para la velocidad porque es lo único que le hace sentir algo.
Izuku Midoriya es maestro de jardín de infantes, tranquilo, paciente, feliz con las cosas simples: los niños, las plantas, la calma de las tardes en el patio.
Se conocen porque el circuito de entrenamiento de Bakugo está cerca del jardín. Y porque Bakugo, sin saber muy bien por qué, empieza a pasar todos los días a las cuatro y media. Solo para mirar.
Lo que empieza como encuentros silenciosos junto a la verja se convierte en tardes compartidas arreglando columpios, plantando flores, enseñando a un niño callado a regar petunias. Bakugo, el hombre que parecía hecho de piedra y gasolina, se derrite sin querer frente a la ternura de Izuku.
Pero Bakugo tiene una carrera importante. La más importante de su vida. Y una noche, antes de la gran final, compra un anillo.
Izuku nunca lo sabe.
Porque en la última vuelta, cuando Bakugo busca su mirada en las gradas, alguien se le echa encima. Y el ruido del motor se apaga para siempre.