DMcats
-Te invito a hundirte en lo más profundo de este fragmentado mundo, a perderte en lo irreal de esta realidad creada.
-Renace una y otra vez si te es posible y conviértete en la salvación y el cambio que nos guíe en un futuro.
Un silencio glacial inundó la habitación, temía levantar la mirada y encontrarme con la fina curvatura de sus labios transformada en una mueca de asco y desprecio hacia mí persona.
Me concentré en mirar mis zapatos, era mi único consuelo en aquel momento. No quería que viera que me estaba hiriendo en lo más hondo y que una pequeña lágrima resbala tiernamente por mi mejilla.
-Todo suena muy lindo si lo digo de esta forma ¿verdad Alexandra?-su tono irónico fue acompañado por una risa sarcástica.
-No aguanto más...- fue lo único que se escapó de mis temerosos labios.
Al fin levanto mi cara para verle y me encuentro con aquella mirada gélida que carcomía mis huesos.
Él solo se transformó en un extraño, no había rastro de aquella persona que pensé que conocía. Sus ojos inyectados en sangre expresaban la más agonizante soledad y su semblante helado sólo me recordaba que me estaba alejando cada vez más de él.
-Pero... hizo una pausa dramática antes de continuar-No puedes salvarlos a todos.- Termina la oración con un aire cabizbajo
Quería responder pero mi voz solo se quebró.
Sabía cuál iba a ser su último impacto contra mi.
-No, cuando ni siquiera lograste salvarme a mí. -su voz vagaba por aquella habitación y regresaba a mí heriendo me cada vez más.
Me llamo Alexandra Barlow y a mis 20 años me he transformado en un ser defectuoso entre los dos mundo.
Un pacto sagrado de hace siglos se verá afectado por el despertar de mi conciencia y el destino que rige a la raza humana estará sobre mis hombros una vez más.
La luz más hermosa puede ser a la vez la oscuridad más temida.