Kaandy_Moora
Dicen que algunas personas llegan a tu vida para cambiarla por completo.
Federico llegó a la mía como llega la luna al océano: silenciosamente, pero provocando mareas en cada parte de mi alma.
Lo amé en nuestras conversaciones eternas, en los pequeños detalles, en las noches donde el miedo parecía más grande que nosotros y también en la distancia que casi nos rompe por completo. Pero amar a alguien también significa aprender a crecer, sanar y encontrarse a uno mismo antes de volver a elegir a la otra persona.
Esta no es una historia de amor perfecta, es una historia sobre dos personas que se equivocaron, tuvieron miedo, se extrañaron en silencio y, aún así encontraron el camino de regreso.
Porque hay amores que, incluso después del tiempo, el dolor y la distancia, siguen brillando igual...
Brillan como la misma luna que observaban cada noche pensando el uno en el otro.