Ella con su corazón roto y sus necesidades. Él dispuesto a satisfacerla. Pero todo esto se enreda cuando aparecen la enemiga del instituto fardando de su vida, el ex-novio con el rabo entre las piernas y una prueba de embarazo...
-Oye, no te confunda. No somos pareja. Nada de besos, ni caricias, ni mierdas. Solo vamos a follar.
El chico se quedó mirándome pensativo como si fuese un alien que acababa de decirle sobre la existencia de seres vivos en el espacio.
- ¡Dios, ¿dónde has estado toda mi vida?!
Sonrió como un estúpido y se quitó la camiseta en tiempo récord. Me agaché para desabrochar el botón de sus vaqueros.
-Por cierto me llamo Max-dijo.
-Claudia. ¿Dónde está la cama?
Cuenta la leyenda que todos nacemos con un hilo rojo invisible, atado a la persona que amaremos por siempre, sin importar el tiempo, el lugar, la sircunstancia, el hilo se podrá enredar, estirar o contraer, pero jamas romperse.