AmandaRomero298
Mi vida era simple: trabajar, sobrevivir, y no creer en nadie. Entonces Esteban apareció. Guapo, misterioso, demasiado perfecto. Y aunque nunca confío en nadie, él logró algo que nadie había conseguido: empecé a bajar la guardia.
Y resultó ser un maldito vampiro.
No, no estoy loca. Aún no sé si yo misma lo creo del todo. Pero lo vi beberse mi sangre. Sentí cómo me mataba. Y luego, sin ceremonia ni despedida, me enterró.
Lo que no entiendo es por qué desperté.
Bajo tierra. Con las manos destrozadas de cavar. Con un hambre nueva que no sé explicar. Mi cuerpo es más rápido, más fuerte. Mis ojos ya no son los de antes.
Quise huir, pero Esteban me encontró otra vez. Me encerró en un cuarto más resistente. Y durante tres meses me tuvo allí, jugando conmigo, vaciándome las venas una y otra vez, mientras yo intentaba entender qué me había hecho... y en qué me estaba convirtiendo.
Justo cuando creí que no saldría nunca de ese infierno, aparecieron ellos: guardias vampiros. Venían a por Esteban. Y a mí también me arrastraron.
Ahora estoy en un mundo que no debería existir, dentro del Reino de los Vampiros. Aquí soy un crimen: una vampira hecha sin permiso del rey.
Me vendieron como esclava. Me compró un señor que me enseñó cómo funciona este mundo, las reglas del reino... no siempre de buenas maneras. Y cuando algo dentro de mí empezó a despertar, cuando mis ojos dejaron de ser grises, él lo vio. Me entrenó. Me enseñó los modales de la corte. Y luego, como quien entrega un regalo valioso, me ofreció al Rey Oscuro.
Ahora soy la nueva concubina de un soberano de mirada negra, corazón blindado y siglos de soledad a cuestas.
Todos esperan que me arrodille. Que suplique. Que intente seducirlo como las demás.
Pero yo solo quiero entender qué pasó conmigo. Por qué volví de la muerte. Y cómo sobrevivir en un harén lleno de criaturas letales, con un rey que no sabe amar... y al que, para mi desgracia, no pienso besar los