leitocat
Desde que era niño, solía mirar por la ventana imaginando cómo sería mi vida en el futuro. Con los ojos llenos de sueños y el corazón lleno de esperanza, me prometía a mí mismo que algún día alcanzaría todo aquello que anhelaba: un trabajo que me hiciera sentir realizado, una pareja con quien compartirlo todo, una vida construida con propósito.
Y así lo hice. Durante años caminé firme, guiado por metas claras y la ilusión de un destino prometedor. Luché, perseveré, y poco a poco fui conquistando lo que una vez parecía lejano. Hoy tengo lo que soñé: el trabajo que alguna vez imaginé con admiración, el amor de alguien que me acompaña, y una vida que desde fuera podría parecer perfecta.
Pero ahora, a mis 27 años, algo ha cambiado.
He llegado a una etapa en la que, sin saber exactamente por qué, me siento perdido. Hay una especie de nostalgia constante, una melancolía suave pero persistente que me acompaña incluso en los momentos más felices. Como si una parte de mí se hubiera quedado atrás, en aquel niño que soñaba con el futuro, sin saber que un día lo alcanzaría... y que, al alcanzarlo, tal vez dejaría de soñar.
Este libro nace de esa sensación: de una búsqueda silenciosa por entender qué sucede cuando todo parece estar en su lugar, pero el alma se siente incompleta. Es un intento por reencontrarme conmigo mismo, con esa versión más pura y honesta que el tiempo, las responsabilidades y las expectativas fueron dejando en el camino.
Es una historia de silencios, de recuerdos, de dudas y de reencuentros. Una carta abierta a quienes, como yo, han logrado tanto... y aún así se preguntan si eso es todo.